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50 años del Pouf Sacco; el asiento de la cultura pop

Publicado 25/04/2019

La editora italiana Zanotta tuvo su agenda repleta de celebraciones. Los eventos conmemorativos del aniversario del maestro Achille Castiglioni con exposiciones itinerantes de sus obras, y por el otro lado, el 50 aniversario de los mayores éxitos en cuanto a producción; el Pouf Sacco.

A finales de los años sesenta, específicamente en 1968, en ese entonces diseñadores desconocidos de Turín; Piero Gatti, Franco Teodoro y Cesare Paolini, se presentaron en la oficina del respetado Aurelio Zanotta con una bolsa de plástico rellena de bolitas de poliestireno expandido, y se la presentaron como una “silla”. El Pouf Sacco puso una tabula rasa con la que, a partir del momento de su lanzamiento, las personas empezarían hablar del concepto de “asiento” y no de silla, sillones o butacas. La ruptura con el pasado sirvió para establecer las bases del movimiento que surgía en Italia; el diseño radical. Simbolizaba una ruptura sin precedentes de la tradicional forma de los asientos.

Por primera vez en la historia de la mobiliaria, el cuerpo estaba libre para descansar en un asiento. Sacco permitía sumergirse en un abrazo confortable, echar la cabeza o reposar. El diseño cómodo, divertido y funcional conquistó a los jóvenes de la época, la mayoría influenciados por la cultura hippie, buscaban un mobiliario versátil y relajado. El simpático diseño de Teodoro, Paolini y Gatti se convirtió de manera rápida en un ícono de la cultura pop. Los años pop trajeron consigo la importante renovación en el sector inmobiliario, tuvo un fuerte exponente en el movimiento italiano del anti-design entre los años de 1965 y 1976, caracterizado por rebelarse contra el funcionalismo alemán y modernismo. El anti design trabajó con materiales nuevos y técnicas de rellenado, una revolución en lenguajes y formas.

En tan sólo dos años después de su lanzamiento por parte de Zanotta, en 1970 el Pouf Sacco entró a conformar parte de la selección de Compasso D`Oro y en 1973 conquistó al jurado de la Ljubljana Biennial of Design, traspasando las fronteras de Italia. El agradable diseño nacido de una idea sencilla y atractiva, conquistó cientos de hogares.

¿Por qué no relajarse cómodamente cuando se sienta en un sillón? El relleno moldeable y la ausencia de estructura, motivan a adquirir la posición más desahogada y cómoda para el cuerpo. Sus creadores se inspiraron de las bolsas que se utilizan para recoger las hojas de castaño en el norte de Italia, concibieron un saco grande de PVC transparente relleno de bolitas de poliestireno.

El “armazón” de PVC no era lo suficiente fuerte y resistente, por lo que cuando entró en la producción de Zanotta, se realizó de piel y en distintos tejidos: sintético, elástico, algodón y rellenado de palomitas de poliestireno blanco, buscaban la transparencia similar a la butaca “Blow”, desarrollada igual por Zanotta. La envoltura seguía sin ser rígida a pesar de las medidas tomadas para reforzarla, fue cuando emplearon materiales opacos, como la lona, piel y cuero sintético. Antes de presentar el proyecto a Zanotta, los diseñadores negociaron en otros lugares, pero sólo recibían rechazos de la industria. De las innovaciones interesantes del sillón fue la implementación de esferas de poliestireno que se usaban normalmente en la protección de embalajes, sin embargo, en esa ocasión su uso fue de relleno, otorgando un estilo contemporáneo a su estructura, reemplazando antiguos rellenos como las plumas. La manija que tiene es otra gran característica, facilitando mover el Pouf Sacco sin problemas, simulando una bolsa.

Gracias al Pouf Sacco, la firma Zanotta que estaba bien posicionada en esos años por los diseños de Carlo Mollino y de los hermanos Castiglioni, obtuvo reputación internacional, considerando la obra de de Teodoro, Paolini y Gatti como uno de los resultados más importantes y característicos del diseño italiano con el “Made in Italy”.

El modelo del asiento afianzó la idea de que el diseño podía ser informal y a la vez divertido, colocándose en las colecciones más importantes de museos de diseño contemporáneo. Debido a que el asiento no tiene forma fija como tal y el relleno permite optar casi cualquier aspecto, se amolda a la silueta del cuerpo. El Pouf Sacco se puede usar como taburete, sillón o chaise longue, es sumamente ligera y móvil. El objeto ortodoxo es específicamente popular entre los jóvenes, es una expresión de revolución y de una vida relajada. La simplicidad de la construcción llevó a muchos imitadores comerciarles a copiar el diseño. La gran popularidad y fama del Pouf ayudó a la reputación del diseño italiano en las épocas de los sesentas y setentas. El original diseño confortable y anatómico es un claro ejemplo de innovación formal. De igual manera de los demás productos de los años 60`s, la rápida aceptación y popularidad por el público en general se debió a la mediática aparición. Un sinfín de textos coincide en señalar que la fama le llegó a casusa de la estrella de cine y televisión Fantozzi, interpretado por Paolo Villagio. El papel del actor era de un contador mediocre, sin aspiraciones o talento. El personaje de Villagio se acomodaba con frecuencia en un pouff sacco, lo que adquirió la expansión y popularización en la sociedad italiana.

El asiento es sumamente popular en la cultura argentina y se le conoce como “Puff Fiaca” (fiaca es un modismo proveniente de ese país que significa pereza). La palabra puff se refiere al singular del sonido que emite el asiento cuando se sienta encima de él, onomatopeya de la cultura del comic y pop; puff-poof.

Como el sillón “Blow”, en la actualidad el puff sacco ha inspirado a infinidad de versiones cambiando las dimensiones originales, conservando la estructura de esferas de poliestireno que permite adaptarse a cualquier forma. Se aprecian versiones con tela de lycra.

Fuente: Historia del diseño industrial y Domesticoshop