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60 años de la Spanish Chair

Publicado 04/02/2020

La firma Fredericia lanzó una edición especial para celebrar a este asiento icónico e inmortal, diseñada por el creador danés Børge Mogensen.

La inspiración de la Spanish Chair le vino a Børge durante un viaje por España a finales de los años cincuenta. El diseño original evocaba a los antiguos muebles españoles, motivo del porque el asiento se llama de esta manera. El nieto de Børge, Rasmus Mogensen creó una edición especial de aniversario. El nuevo diseño tiene acabado de cuero en verde oliva y roble enjabonado. La spanish chair poseía la mejor tradición artesanal del diseño nórdico. La ambición del dañes Børge era crear muebles útiles y duraderos que enriquecieran la vida cotidiana de las personas. Tenía la creencia de que los muebles otorgaban una sensación de tranquilidad y de tener una apariencia modesta que animara a la gente a vivir sus vidas sin pretensiones.

En 1958 el mundo conoció a la spanish chair luego de que el diseñador realizó un viaje junto con su familia por Andalucía. Hoy en día es considerada una silla icónica que todavía la produce la empresa Fredericia. El asiento fascina por su ejecución artesanal, su perdurabilidad y por su belleza. Su inspiración fueron las antiguas sillas españolas, expresa el magistral sentido de los materiales y de las proporciones del diseñador. Mogensen eliminó los tallados elaborados de las piezas artesanales que tanto le fascinaba, pero conservó las características importantes: los anchos reposabrazos y la combinación de madera y cuero. De esta manera pudo destilar la modernidad a partir de la tradición. Con esto, Mogensen demostró que no se requería de emplear plástico o acero para innovar. A lo largo de su vida, el danés fue de las voces más audaces en el debate crítico sobre el diseño de muebles.

Con motivo de su 60 aniversario, Fredericia lanzó al mercado una edición especial en roble enjabonado y de cuero verde oliva, idea de su nieto, Rasmus Mogensen. A pesar que han pasado muchos años, la silla sigue siendo una fuente de inspiración inacabable.

  • Un poco más de Børge Mogensen

Era diseñador de muebles en la Escuela de Artes y Oficios de Copenhague antes de que ingresara a la Escuela de Diseño de Muebles en la Real Academia Danesa de Bellas Artes. Su maestro fue Kaare Klint y se graduó en 1941. A lo largo de su carrera profesional, defendió los ideales de la progresión del diseño evolutivo que eran esenciales para la escuela de Klint. Contrariamente a su maestro, Mogensen no sólo se inspiró en las artesanías tradicionales ebanistas, sino que adoptó los modelos planificados para la producción industrial, así como de las viviendas más informales que surgieron en los 60´s. En 1948 participó en el concurso internacionales de muebles MoMA junto con su amigo Hans J. Wegner. Cuando regresó a su país de origen, inspirado en la exposición, experimentó con las cubiertas de contrachapado y fusionó el movimiento modernista internacional con su propia identidad de diseño. Su inspiración también provenía de la artesanía étnica, la litografía y de las tallas japonesas en madera.

Una de sus citas era: “Mi objetivo es crear objetos que sirvan a las personas y les den un papel principal, en lugar de forzarlas a adaptarse a los artículos”.

Fue uno de los diseñadores más influyentes del diseño moderno danés y fundador de Fredericia.

Su inspiración la adquiría de todo el mundo en la búsqueda de crear objetos cotidianos que perduraran por varias generaciones. Las piezas con mayor reconocimiento de Mogensen se desarrollaron durante su colaboración y amistad con el CEO de la empresa, Andreas Graversen. Fue de los pioneros que creó la base del diseño danés como cultura del diseño de muebles. Su idea era construir muebles con estética moderada, creía que tenían que tener una sensación de tranquilidad y una apariencia modesta. Fue aclamado por su magistral sentido de las proporciones y de los materiales, aunado a la capacidad de crear muebles distintivos y hermosos que enfatizan las líneas, las superficies horizontales y verticales simples. Mientras laboraba estrictamente dentro de sus dogmas, gracias a su temperamento rompió las reglas formales sin abandonar su intención original. Prefirió trabajar con materiales naturales refinados y rústicos, como el cuero natural, el roble sólido, los montajes de latón y las telas de lana.

En 1950 recibió la Medalla Eckersberg, así como de los más altos honores arquitectónicos de Dinamarca. En 1971, él y su colega Graversen recibieron el Premio Danés de Muebles por su contribución a la industria de la mueblería danesa. En 1972 le dieron la medalla CF Hansen y nombrado Honoury Royal Designer for Industry en la Royal Society of Arts. Los diseños de Mogensen se pueden ver en los principales museos de diseño de todo el mundo. Børge Mogensen murió el 5 de octubre de 1972 con 58 años de edad.

Fuente: Arquitectura y Diseño y Fredericia