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BENEFICIOS DEL JARDÍN ARTIFICIAL Y SU MANTENIMIENTO

Publicado 09/05/2017

Una de las ventajas principales que nos ofrece el jardín artificial tras su instalación en cualquier superficie, además de ahorrar agua, es que el mantenimiento es mínimo gracias a la composición y a sus materiales de alta calidad. Sin embargo, es bueno brindarle algunos cuidados básicos de mantenimiento y de limpieza para que el césped mantenga su aspecto vivo y natural y se conserve en las mejores condiciones durante el máximo tiempo posible.

 Alargar la vida del césped y mejorar su apariencia es tan sencillo como seguir estos pequeños consejos: para mantener el jardín intacto y como el día de la instalación es recomendable cepillarlo con cierta frecuencia. Debes hacerlo en sentido contrario a las fibras, las levantaremos y limpiaremos la materia orgánica depositada, también recolocaremos la arena de sílice. Es necesario regarlo, una vez al mes o cada dos meses sería suficiente y esto nos ayudará a mantenerlo limpio. En verano lo podemos hacer más frecuentemente pues así conseguiremos bajar la temperatura. La humedad se deposita en la arena de sílice y ayuda a mantiene el frescor habitual de un césped natural; no se recomienda regar si las temperaturas están bajo cero, ya que el hielo puede desgastar la base de látex con el paso de los años. Si riegas frecuentemente el césped se estará más fresco en él y te asegurarás de que las propiedades del color se mantengan durante más tiempo. Con esta medida también evitarás que se incrusten las manchas y alargarás la vida útil del césped artificial.

 De vez en cuando es aconsejable aplicar un limpiador para evitar que se asienten bichos o bacterias en el césped. Suelen ser productos químicos rebajados para evitar que el material se dañe. Para realizar este paso deberás consultarlo con la persona que te instaló el jardín o acudir a un especialista. Cada cierto tiempo debes cambiar o reponer la arena de sílice, pues con el viento y el tránsito, la arena puede acumularse en un sitio, desplazarse o incluso disminuir. Es recomendable reponerla, de esta manera el césped se mantendrá erguido y en buenas condiciones. Antes de comenzar, cepilla y riega la superficie y posteriormente aplica la nueva capa para rellenar los huecos vacíos y, cuidar así el nivel de carga, que ha de ser equitativo. Recuerda que los jardines artificiales son más resistentes al tránsito y al pisoteo constante que la grama natural, además de resistir el sol y la lluvia, temperaturas extremas de invierno y verano sin ningún problema.

 

Otros consejos para el mantenimiento del césped artificial:

Si en la instalación se colocó malla de contención para evitar que salieran malas hierbas, no deberías tener problemas. En todo caso, siempre se puede pulverizar herbicida en la superficie y así eliminar las pocas malas hierbas que puedan surgir.

 

El mobiliario del jardín no tiene por qué dañar el césped. Gracias a la alta recuperación y flexibilidad de las fibras, con un cepillado estará como nuevo. Sí que debemos tener cuidado y no arrastrar los muebles, ya que pueden saltar filamentos y dejar alguna zona con calvas. Por eso, sí que aconsejamos que, a la hora de mover mobiliario pesado por el césped, se evite al máximo arrastrarlo o, al menos, recomendamos que se utilicen tacos o alfombras que nos ayuden a hacerlo mientras nos aseguramos de no estropear el césped artificial.

 

Cuidado con las parrilladas. El césped artificial es ignífugo y no va a prender. Pero sí es cierto que a partir de 80 grados comienza a derretirse. Esto significa que si se nos cae una brasa al césped no provocará fuego, pero sí un quemazo en la zona donde haya caído. Para evitar estas situaciones, nosotros recomendamos dejar un espacio sin césped para poner la barbacoa.