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Estilo Industrial

Publicado 18/01/2017

La década de los cincuenta dejó como legado una tendencia que lleva a los ambientes la esencia urbana: el estilo industrial. Nació en Nueva York, cuando las antiguas fábricas y almacenes pasaron a convertirse en viviendas, alquiladas en su mayoría por artistas, de ahí que en su desarrollo se combinen varios aspectos, dando paso a la creatividad.

Es por su origen que predominan revestimientos como ladrillos expuestos, cemento pulido y microcemento, que pueden estar presentes tanto en paredes como en pisos.

En este estilo también se puede encontrar el metal (hierro, acero y aluminio) en columnas, tuberías, mobiliario y luminarias. Al momento de decorar, una de las grandes ventajas de este estilo es que es atemporal: nunca pasa de moda. Además, es ecléctico, en un espacio industrial pueden convivir una mesa con tapa de madera y patas de hierro, una silla Luis XV y una lámpara de fibra de vidrio azul. Desnudar la estructura es un rasgo fundamental de este estilo. Y no sólo en la arquitectura; también muebles y luminarias pueden revelarse en toda su materialidad, por ejemplo en madera natural, hierros algo oxidados o chapa.

El acero, hierro, aluminio y hasta el croo son materiales característicos de este estilo, y presentes en mesas, sillas, lámparas y todo tipo de accesorios. La madera acompaña, y es ideal usarla al natural, en tonos mate, para aportar una dosis de calidez y jugar con el contraste para darle un aspecto informal y divertido.