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ESTILO wabi-sabi una filosofía de decoración japonesa

Publicado 10/11/2017

La cultura japonesa tiene una forma muy particular de entender la belleza y la estética en sí. Y no tiene nada que ver con la iconografía tópica que nos viene a la mente cuando oímos “decoración japonesa”, o peor aún, “decoración asiática” (ideogramas por las paredes, dragones, y demás). Es, en realidad, un reverso de nuestro propio concepto de belleza.

En Occidente, los cánones de belleza los marcaron griegos y romanos: la belleza es perfección, simetría. 

Para la mayoría de japoneses, la belleza está en la imperfección. El mundo es un lugar incompleto, imperfecto y siempre cambiante, y la belleza hay que buscarla en estas realidades… en lugar de imaginar perfecciones imposibles.

Y eso es exactamente el Wabi-Sabi: una corriente estética japonesa que encuentra la belleza en todo lo imperfecto.

Esta filosofía se fundamenta en una comprensión del mundo basada en lo fugaz, en el carácter transitorio de la vida. Su principio fundamental es que nada dura, nada está terminado y nada es perfecto. Y entonces, ¿como se manifiesta esta profundidad de pensamiento en la decoración de los interiores? Los interiores de estilo Wabi-Sabi apuestan por una estética basada en la búsqueda de la sencillez y la naturalidad. En una cultura tan tradicional como la japonesa y con unos principios tan arraigados, apostar por una decoración que nunca pasa de moda, donde los elementos naturales son los protagonistas, tiene todo el sentido del mundo.

El estilo Wabi-Sabi crea espacios donde priman los colores neutros: grises, tonos tierra,.. Las composiciones cromáticas tratan siempre de transmitir la atemporalidad de una apuesta decorativa que busca el sosiego y la calma, creando lugares que nos sirvan de refugio para hacer frente al estrés diario. Los interiores de estilo Wabi-Sabi huyen de todo artificio y los colores son, por regla general, los propios del material, sin añadir tratamientos adicionales, apostando por una decoración sincera donde manda la pureza de la materia prima y los colores de dicha materia.

El matiz que aportan las diferentes texturas de los materiales y acabados de los propios tratamientos superficiales de los interiores, son un elemento muy característico del estilo Wabi-Sabi. Estos acabados huyen de la perfección, poniendo en valor la belleza de lo inacabado, de la imperfección y aleatoriedad de la Naturaleza. Se juega con acabados rústicos, buscando un aspecto algo decadente que confiere a los interiores una belleza especial.

Materiales para el suelo.- Los materiales más utilizados para los suelos de interiores de estilo Wabi-Sabi son el hormigón pulido y la madera. En los suelos que apuestan por el hormigón se huye de acabados demasiado refinados y de tratamientos que aporten brillo de manera artificial (como determinadas resinas). En cuanto a la madera, también hablamos de una madera con aspecto envejecido y rústico que aporte ese encanto de lo natural.

 

En este estilo se combina un tipo de composición muy cercana al minimalismo con la calidez que aportan elementos provenientes de entornos naturales, como objetos de decoración artesanales fabricados con materiales naturales, o elementos vegetales, también muy característicos de los interiores japoneses.

Mobiliario.- La madera es el material por excelencia utilizado en el mobiliario de interiores de estilo Wabi-Sabi. También es habitual encontrar mobiliario fabricado en metal (acero, por ejemplo). Se trata, en general, de materiales tradicionales, usados desde la antigüedad y lo más naturales posibles, huyendo de sofisticados tratamientos que le den un aspecto demasiado acabado a los muebles. Los elementos de mobiliario están formados, entonces, por objetos simples, sin pretensiones, capaces de resolver la decoración y composición de las estancias con muy poco. Los acabados rústicos aportan frescura y quietud, y por ello se apuesta por lo imperfecto en todos los elementos que componen el espacio. Se utilizan gran cantidad de objetos artesanales y mobiliario hecho a mano, como una manera de añadir matices personales a unos interiores donde el protagonismo recae en la naturaleza.

 

 

 

En los interiores de estilo Wabi-Sabi debe reinar siempre la armonía, creando espacios con un carácter casi sagrados, donde la quietud es la protagonista. Para este tipo de interiores, el orden es fundamental; pero se trata de un orden basado en el equilibrio de los elementos, huyendo de simetrías y de espacios demasiado controlados. Los elementos de decoración son importantes para dar pinceladas personales a los espacios, siempre recurriendo a elementos sencillos y orgánicos, que transmitan humildad y tengan un cierto aire nostálgico.

Es habitual el uso de elementos fabricados en arcilla o cerámica, así como incorporar piedras, o cestos fabricados con materiales naturales,.. Estos elementos perfectamente admiten combinaciones con otros elementos decorativos provenientes de otros estilos y culturas, siempre que se mantenga la esencia del estilo Wabi-Sabi, dando lugar a sugerentes interiores como el que aquí nos proponen. Un gran aliado para ello son las plantas naturales, que evocan a la Naturaleza, poniéndonos en contacto con la grandeza del planeta Tierra en contraste con la pequeñez del ser humano.