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Las plantas de aire: Tillandsia

Publicado 22/10/2019

Este tipo de plantas viven del aire y son ideales para los espacios pequeños. Los ejemplares de Tillandsia se le conocen como “plantas de aire” por qué no requieren de una maceta para vivir, aunado a un lento crecimiento, haciendo que sean la elección perfecta para las estancias pequeñas. Su apariencia es sorprendente y sus cuidados son mínimos. Las Tillandsia no necesitan de sustrato para vivir, significando un ahorro en meterlas en macetas.

Las tillandsias son plantas epífitas, o sea, crecen sobre otro vegetal u objeto que lo usan sólo como soporte. Prefieren desarrollarse mediante sus pequeñas raíces. Son áridas y de distinguen por tener un color blanquecino o grisáceo. Esto se da por las tricomas que recubren sus hojas, pequeñas escamas y especie de pelitos que facilitan la absorción de nutrientes y de agua disueltos en ellas. Las que provienen de regiones húmedas suelen tener tonalidades más verdosas y no requieren de almacenar de tanta agua en sus hojas.

Son un grupo de plantas que pertenecen a la familia de las bromeliáceas. Crecen en climas desérticos y en bosques tropicales. Se adaptan con facilidad a las condiciones ambientales y gracias a estas características han ganado fama en la jardinería. Se alimentan por su propia cuenta, las ramas de los árboles grandes le sirven como soporte físico para vivir.

  • ¿Dónde poner estas plantas?

Se recomienda colocarlas cerca de una ventana sin que les dé los rayos solares directamente, aunque las que tienen tricomas pueden aguantar al sol por un par de horas al día. En su hábitat natural reciben luz filtrada por las ramas y copas de los árboles que las sostienen. En cualquier habitación que tenga luz indirecta o filtrada y con temperaturas que no bajen de los 10 grados, permite que las plantas de aire crezcan lentas pero seguras. Los profesionales no recomiendan encerrarlas en objetos de cristal porque retrasa su secado y podría causar putrefacción.

El rango adecuado de temperatura para estas plantas es amplio, va desde los 5°C a los 40°C, pero es aconsejable no llegar nunca a los extremos. La especie viven bien en condiciones de interior siempre y cuando estén en un lugar con escasa insolación directa.

  • Cuidados

Las tillandsias requieren de cuidados simples, basta con colocarlas en un espacio con iluminación y se pulvericen de manera regular para mantener los niveles correctos de humedad. A veces, se tendrá que retirar las hojas que se sequen para mejorar su estética, además los expertos aconsejan realizar el riego con un pulverizador de calidad, entre más fina la nebulización, mejor, ya que el objetivo es evitar que el agua forme gotas que se escurran hacia el interior de las hojas y causen podredumbre. También es conveniente regarlas una vez por semana en invierno y 2 en verano. En los meses con mayor calor, se les puede dar uno que otro baño para evitar que se deshidraten. Las inmersiones no deben superar los 20 minutos, a menos de que muestren signos de deshidratación como las hojas marrones y arrugadas, en esos casos es mejor dejarlas sumergidas en agua por horas.

Su cultivo debe simular a su estado natural, las ramas de los árboles son sustituidas por líneas largas de alambra suspendidas con estacas sobre el suelo para que crezcan a la perfección. Por su peculiar crecimiento, son susceptibles a ser cultivadas sobre maderas, cristales, piedras, etc., es sencillo encontrar composiciones artísticas. No desarrollan ninguna raíz, y de las pocas que aparecen tienen como única función la fijación de la planta. Algunas especies de tillandsias florecen con demasiada facilidad, aunque la gran mayoría apenas requieren de agua para vivir. En su hábitat, absorben agua para su crecimiento mediante las lluvias y niebla.

  • Plagas que pueden dañarla

La tillandsia es una planta con pocas exigencias y de fácil cultivo, sin embargo, no está exenta de sufrir alguna enfermedad o estar afectada por alguna plaga y las consecuencias son negativas, ocasionando la muerte de la planta. No está de más de conocer las causas de estas enfermedades y sus efectos.

La plaga que más daño produce a las tillandsia es la peste de la araña roja. Este ácaro ataca a la planta cuando el ambiente es muy seco. Se sitúa en el envés de las hojas por de las zonas con más poros y de ahí se alimentan de la savia y de las células del clavel. Cuando las hojas se tornen en un color amarillento, es porque está siendo afectada por la araña roja. Cuando la ataca, la planta se vuelve vulnerable frente a los ataques de patógenos como las bacterias y hongos. De no buscar un remedio, la planta puede morir.

  • ¿Cómo prevenir las plagas?

La prevención juega un papel clave. Riega de manera adecuada a la planta ofreciéndole la mejor cantidad de luz. Si las medidas preventivas fallan, se recomienda usar jabón potásico, éste ablanda el esqueleto de la araña hasta eliminarla.

Las plantas tillandsias son especies fáciles de cuidar, las condiciones de cultivo que deben cumplir están relacionadas con el abono, riego y luz solar. De realizar bien lo mencionado, crecerán correctamente.

Fuente: Revista AD, Todo husqvarna y Mistral bonsai