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¿Piensas alquilar una casa en la playa? Te decimos cómo hacerlo

Publicado 12/04/2019

Rentar una casa en la playa durante el verano es la opción de muchas personas. Alquilar estas viviendas en el lapso de una semana se puede ahorrar hasta más del 50% a comparación del precio de un hotel. Los inconvenientes frecuentes en estas operaciones es no conocer al arrendador y el lugar. Es importante formalizar el contrato, en esta ocasión te diremos las claves para que te evites sorpresas.

1.- Búsqueda a detalle de la información: Existen formas básicas de contactar casas de playa, mediante inmobiliarias, anuncios de periódico, contactar a los propietarios directamente o buscar información en páginas web especializadas en renta de casas vacacionales. Nunca te fíes de los anuncios que incluyen vaguedades respecto a la distancia del mar. En los clasificados se comparten imágenes y descripciones de la casa con las características detalladas. Haz una selección de casas, realiza las llamadas necesarias para confirmar la veracidad y detectar posibles fraudes.

2.- Ubicación de la vivienda: Es vital saber la ubicación de la casa y debe concordar con el anuncio. Como ya mencionamos, evita las descripciones que incluyan vaguedades como “a metros de la playa” o cerca del mar. Los dueños recurren a esto para que sus anuncios sean más atractivos, y en la mayoría la distancias son largas. Usa google maps para localizar las direcciones, será una herramienta de gran utilidad.

3.- Contacto con el dueño o intermediario: Cerciórate que habrá un interlocutor durante la estancia ante posibles problemas que se presenten con el uso de la casa. En el caso de que el dueño rente su propia vivienda, la desventaja es que sea cuidadoso con las instalaciones, aunque puede significar una mayor solicitud al momento de atender algún imprevisto. Para evitar posibles conflictos, asegúrate de que el alquiler de la renta sea legal y que esté dado de alta.

4.- El contrato: Firmar un contrato dará la seguridad al inquilino en caso de que la casa no se entregue en óptimas condiciones o que se incumplan las cláusulas. La función del contrato sirve ante posibles demandas jurídicas, y también todo el material de promoción y publicidad como las páginas web y folletos, ya que tienen valor del compromiso contractual para la justicia. Generalmente, los contratos de arrendamiento por temporada se rigen por la voluntad de ambas partes, la cual sólo tiene validez legal cuando se firma.

5.- Precio: Se debe averiguar si se debe pagar una fianza o señal. También se comprueba si el precio del contrato de la renta es por todo el concepto, o si habrá que costear cargos extras como limpieza o pago de algún servicio extra. Se detalla el periodo del alquiler, día, hora de inicio y finalización. Son casas que pasan de mano en mano y podría darse el caso de que las condiciones higiénicas y la entrega se conviertan en problemas.

6.- Señal: Se realiza a través de una cuenta bancaria, que debe corresponder a la inmobiliaria intermediaria o al dueño de la casa. Es una cantidad que ronda el 30% del precio final y garantiza la disponibilidad de la reserva. El importe de la señal puede variar en función de la demanda y puedes hasta alcanzar el 100% de valor del contrato. No se recomienda realizarlo si el trato es a distancia.

7.- Fianza: Es normal en estos contratos, sin embargo, sólo se pueden reclamar en el momento de ocupar la casa si así estaba previsto. La fianza no suele superar el 25% del importe total del precio pactado, se debe reintegrar al cliente en su totalidad cuando finalice el contrato, sino se comprueban incumplimientos o deterioros. En ocasiones, los propietarios se niegan a devolver la fianza, por que alegan algún tipo de desperfecto en la vivienda. Para evitar esto, la firma del inventario (que es un anexo del contrato) debe especificar a detalle los elementos que tiene el piso.

Fuente: Consumer