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Silla que recuerda al origami

Publicado 22/05/2019

Este asiento te hará recordar al arte japonés del origami pero en vez de papel, en esta ocasión es en la madera. El sillón “Taliesin 1” es obra de Frank Loyd Wright, fabricada por Cassina hace 30 años. Creó esta silla en 1949 en la sala de estar de su casa para el edificio Taliesin West ubicada en Arizona, actual sede de la fundación del arquitecto, motivo del porque tiene este nombre. Además de la madera, su otro material es la tapicería de pelo corto con estructura lacada del mismo color.

La silla no se produjo seriamente hasta a finales de la década de los 80´s, cuando la marca italiana de muebles Cassina, lanzó por primera vez una versión, aunque fue suspendida poco después de 1990 por ser demasiado vanguardista para la época. No obstante, la silla Taliesin 1 regresó en el mercado, Cassina y la Fundación Frank Lloyd Wright se asociaron para relanzar el asiento. Taliesin 1 está a la venta en su aspecto original de madera contrachapada de haya con chapa de madera de cerezo, que puede ser natural o teñirla en roble de color negro. Famosa por su arquitectura “orgánica”, Lloyd creó muchos diseños de muebles en la primera parte de su vida profesional.

La compleja estructura en ángulo de la silla garantiza estabilidad gracias a su estilo arquitectónico modernista. La nueva edición del asiento cuenta con respaldo ligeramente más reclinado con un relleno más grueso, tapizado en tela o cuero. Se le removieron las patas delanteras originales para simplificar las líneas del cuerpo geométrico del asiento, poniendo más énfasis en los pliegues. De acuerdo con su creador Lloyd Wright, los bordes de madera de la silla se dejaban visibles deliberadamente.

Para celebrar lanzamiento del asiento, Cassina lanzó una serie de edición limitada con un toque más contemporáneo. Las 450 sillas se presentan en 3 colores: azul oscuro, burdeos y verde gasolina. En esta edición, los colores están lacados en mate y tapizadas en cuero de pelo corto del mismo tono de la laca. El año pasado fue el 150 aniversario del cumpleaños de Frank Lloyd Wright, y provocó un nuevo interés en el arquitecto.

Detrás de la mente de Lloyd

Es considerado uno de los principales maestros de la arquitectura del siglo XX. También fue precursor de la arquitectura orgánica e iniciador del movimiento “Prairie School”, desarrollando el concepto usoniano de la vivienda. Sus padres eran pastores de origen británico y parte de su niñez y adolescencia vivió en una granja de Wisconsin teniendo contacto con la naturaleza, condicionando su concepción de la arquitectura. Dejó a su familia en 1909 y viajó a Europa, y en tan sólo un año presentó sus trabajos en una exposición de arquitectura y diseño en Berlín, donde tuvo un gran reconocimiento. Sus obras que realizó influyó a las nuevas generaciones de arquitectos europeos. Cuando regresó a Estados Unidos diseñó su propia vivienda, Taliesin, pero se quemó en 3 ocasiones y Floyd siempre la reconstruía de nuevo.

De 1900 y 1910 se abarcó la denominada etapa clásica, y durante este tiempo escribió varios libros e impartió algunas conferencias. Este periodo fue calificado por el propio Frank como el de las casas de la pradera por la cantidad de viviendas de verano que edificó en los bosques junto a los lagos de Míchigan y Wisconsin y en los suburbios del norte de Chicago. En 1901 dictó la conferencia de arte y artesanía de la máquina, en la sociedad de artes y oficios de Chicago que se publicó en 1930. En 1904 construyó la fábrica Larkin en Buffalo, de carácter monumental, fachada de ladrillo y de estructura rectangular. Para el mismo edificio, diseñó de igual manera el mobiliario para adecuarlo a su función laboral. Su obra más famosa de ese tiempo es el Unity Temple (Oak Park, 1904), utilizando por primera vez el hormigón armado dejando la instalación eléctrica a la vista como integrante de la arquitectura y el diseño.

De 1915 a 1922, Frank trabajó junto a Antoin Raymond en el proyecto del Hotel Imperial en Tokio, Japón, desarrollando un nuevo método de construcción resistente a los terremotos, el cual consistía en colocar en los cimientos soportes basculantes hidráulicos cuya eficacia se comprobó tras permanecer intacto luego del terremoto que devastó a la ciudad en 1923, sin embargo, el hotel fue demolido en los años 60´s.

Cuando no tenía trabajo, aprovechó el tiempo libre y escribió un libro sobre planificación urbanística que fue publicado en 1932, mismo año en la que comenzó sus tertulias y la escuela en Taliesin donde pasaron grandes arquitectos y artistas del siglo XXI como Paolo Soleri, John Lautner y E. Fay Jones. Años más tarde creó otro en Arizona y estos lugares hoy en día son sus fundaciones.

De los proyectos más destacados y conocidos que realizó entre 1935 y 1939, fue la casa Kaufmann y el Fallingwater House en Bear Run, Pennsylvania, edificada sobre una enorme roca, directamente encima de una casada que poseía un estilo moderno, adelantado para su época.

En los años posteriores, diseñó muchos proyectos e introdujo criterios originales y avanzados. Escribió también artículos y más libros, y algunos se convirtieron en clásicos de la arquitectura. Falleció el 9 de abril de 1959 en Phoenix.

Fuente: Revista AD, Dezeen y Wikipedia.