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Womb chair

Publicado 14/02/2019

 

Con sólo apreciarla, ¿no te dan ganas de sentarte sobre la silla? La butaca Womb es un mueble de diseño que agradeces tener cuando llegas a tu casa después de una jornada laboral o cuando quieras leer un libro.

El creador de esta silla es Eero Saarinen, considerado como uno de los diseñadores innovadores del siglo XX. Fue un arquitecto nacido en Finlandia. En compañía de su padre Eliel Saarinen (también arquitecto) se mudó a los Estados Unidos a la edad de trece años. Entre 1930 y 1931 estudió escultura en la Ciudad de París y posteriormente arquitectura en la Universidad de Yale, donde asimiló las corrientes de Europa actuales de aquella época. Trabajó junto con su papá en el estudió Cranbrook en 1936 hasta 1950, cuando murió su progenitor. En esos años se destaca la Escuela Crow Island ubicada en Winnetka, Illinois, diseñada con la ayuda de su padre. En 1940 empezó a diseñar muebles con Charles Eames, los cuales eran elegantes y fabricados de materiales de madera laminada y plástico.

Los trabajos más importantes los realizaron en la era de la Segunda Guerra Mundial (1948-1957), entre las que se puede mencionar, el Centro de General Motors, recinto que tenia 5 pabellones en masas de forma rectangular que contrastaban con cúpulas y cilindros. En sus demás obras impregnó su audacia constructiva, creando contrastes marcados en formas entre el interior y exterior en las construcciones y el uso de volúmenes dinámicos, como se puede apreciar en la capilla del Instituto de Tecnología de Massachusetts en 1955 y en el pabellón de hockey de la Universidad de Yale en 1958. Aparte diseñó en el aeropuerto de Kennedy, Nueva York en 1962 la terminal TWA. Su obra se considera determinante en la orientación en la mayor creatividad y experimentalismo en el área de la arquitectura en los 50`s.

El “nacimiento” de la silla “útero”

Saarinen en conjunto con Charles Eames, participaron en un concurso que se realizó en el MoMa de Nueva York en el año de 1940 y ganaron el premio “Organic Design in Home Furnishings”, con su propuesta de madera laminada. En aquellos tiempos, era un material complicado de manejar, sin embargo Saarine y Eames dominaron la técnica del moldeamiento de las diferentes capas de madera que conforman la silla. A partir de ese momento, se inspiraron para lo que sería la silla Womb.

Se le encomendó a Saarinen diseñar una pieza envolvente, una silla donde se pudiera acurrucar. En la búsqueda de un carpintero que pudiera fabricar la butaca, Saarinen encontró al fabricante Winter, que se dedicaba a la construcción de barcos y utilizaba la fibra de vidrio. El material era mucho más sencillo de moldear a comparación de la madera, y se dieron cuenta de que era el ideal para la butaca Womb.

El moldeamiento de la carcasa en fibra de vidrio fue más o menos sencillo, pero no lo fue en asegurar de que la base se quedará fija a la base sin poner en duda la comodidad de la silla. Luego de varios intentos fallidos, encontraron la manera de hacerlo a la perfección con una cobertura de espuma, 2 cojines sueltos y curvas. La convirtieron en el asiento cómodo que se permite sentarse en muchas posiciones.

Consiguió su objetivo en 1948 cuando diseñó una butaca de madera laminada, que en esos entonces era muy diferente de lo que se había visto en esos tiempos.

“Womb” al español significa “útero”, y el motivo de que Saarien eligiera ese nombre, fue por la comodidad y calma que transmite a los fetos cuando están en el útero.

Esta silla refleja la idea del diseñador que tenía del cómo se debía sentarse el ciudadano de postguerra. La butaca permite adoptar posturas pocos formales al cuerpo. Es una clara demostración de que las sillas pueden ser cómodas y acogedoras sin perder la modernidad.

La silla posee un soporte mullido compuesta por un armazón con forma de concha, tapizado en fibra de vidrio y por una base de acero. Tiene un reposapiés para estirar las piernas y una versión mini para los más pequeños de la casa.

Sin importar en que ángulo la veas, de frente o atrás, siempre ofrecerá una mirada interesante. La forma recuerda un poco a la curvatura de la espalda por su estética y por que añade personalidad en donde se coloque. La butaca Womb está disponible en el mercado en 3 tamaños, diversos materiales y en una amplia gama de colores. Su estructura de apoyo en forma de tubo, se puede pedir en acabado en negro o cromo

Es uno de los artículos más vendidos de la marca Knoll, y desde el nacimiento de la butaca womb, no se ha detenido la fabricación en ningún momento. Las curvas y formas orgánicas de la silla Womb, hace que se combine a la perfección con los textiles de fibras naturales y con las alfombras.

¿Te maravilló la silla bomb?, ¿En dónde la colocarías en tu hogar?